DENUNCIA PÚBLICA EN GIRÓN: MUJER AGREDE A PROPIETARIA DE DROGUERÍA EMBARAZADA

En la mañana de este viernes se presentó un grave hecho de intolerancia en el municipio de Girón, Santander. Los hechos ocurrieron en el barrio Aldea Alta giron, exactamente en una droguería ubicada diagonal al conjunto Bora, donde la propietaria del establecimiento, quien además se encuentra en estado de embarazo, denunció haber sido víctima de insultos, amenazas, daños materiales y una agresión física por parte de una mujer identificada como Jessica tatiana morales López con cédula 1232888249

Según el testimonio de la afectada, todo comenzó cuando un menor de edad llegó al lugar solicitando un medicamento. Minutos más tarde, la madre del niño regresó al establecimiento manifestando que el producto en otra droguería tenía un costo quinientos pesos más económico, por lo que exigía de manera inmediata la devolución del dinero.

La comerciante explicó que la venta ya se había realizado de manera correcta y que no podía devolver el dinero en esas condiciones. La situación generó la furia de la mujer, quien empezó a insultar a la vendedora, señalándola de “ladrona”. No conforme con ello, la agresora ocasionó daños en el local y, en medio de su exaltación, llegó a golpear a la propietaria, quien le advirtió que estaba embarazada y que llamaría a la Policía.

De acuerdo con la denuncia, lejos de detenerse, la mujer lanzó amenazas directas, advirtiéndole que “no sabía con quién se estaba metiendo” y que podría hacerle daño, sin importarle su estado de gestación.

La víctima manifestó gran preocupación y temor por las represalias que pueda tomar esta persona, más aún teniendo en cuenta que su embarazo la pone en una condición de vulnerabilidad. Aseguró además que la mujer no es reconocida en el sector y que hasta el momento ningún vecino ha podido brindar información sobre su identidad o paradero.

Ante la gravedad de la situación, la comerciante decidió hacer pública la denuncia con el fin de solicitar apoyo de las autoridades competentes para garantizar su seguridad y la de su bebé, además de evitar que hechos de intolerancia como este se sigan presentando en el municipio.

La comunidad del barrio Aldea Alta rechazó lo ocurrido y pidió mayor presencia de la Policía en la zona para prevenir situaciones similares, ya que este tipo de agresiones ponen en riesgo no solo a los comerciantes, sino a la tranquilidad de los habitantes.